Fulbelt, archivo plataforma (04-05).

 

Fulbelt, archivo plataforma

 

Debido a la relación inherente que mantenemos en el tiempo con la memoria, por la regresión que nos provoca la imagen recuerdo, el cuerpo nos obliga a proyectar por medio de los mecanismos de la experiencia subjetiva nuestra propias opiniones en relación a nuestro acontecer como también al contexto colectivo.

 

La condición gregaria del ser humano nos determina a examinar con detención hechos significativos de la historia de un lugar, modelando la representación de los acontecimientos sin dirigir o proponer la oficialidad, sino recurriendo a la contemplación, al universo sensible y a la investigación de los hechos y lugares que nos demuestran por medio de huellas y símbolos lo sucedido. En este sentido es coherente la relación que la memoria tiene para con el devenir por medio de la intuición y es así que el presente se nos hace significativo por medio de los recuerdos. De esta manera la representación artística está conciente e inconcientemente relacionada con la memoria particular y colectiva en el binomio arte y vida.

 

“Fulbelt”, es un trabajo realizado el año 2005, particularmente sobre un inmueble utilizado por la policía política de la dictadura de Augusto Pinochet entre los años 70 y 80, período en el cual se cometen una serie de atentados contra los derechos humanos. Reúne una serie de lenguajes significantes como la palabra escrita, la imagen, el objeto y la atmósfera que buscan representar por medio de una serie de mecanismos, las relaciones poéticas, políticas y estéticas del horror del inmueble en su estado de abandono (saturado de huellas), develando un fragmento de la historia. Mecanismos de representación que se entienden como herramientas propias de la investigación como lo son el contemplar, indagar, archivar e evidenciar.

 

La obra parte de la base de una serie de códigos que se exponen desde la desclasificación de los archivos del proyecto “Fulbelt”, documentos que evidencian las operaciones realizadas para desestabilizar al congreso de Chile, con el objetivo que el candidato de izquierda Salvador Allende no lograra la votación mayoritaria del Senado y con ello no lograra ser ratificado como presidente (septiembre 1970), operación organizada por la CIA y financiada por el Gobierno de Estados Unidos. El código que la organización gubernamental norteamericana proporcionaba a Chile era FU, a lo que se le agregó BELT (cinturón, área o zona), pero también figurativamente significa rodear. Por medio de esta exposición del código, se impulsa la representación que ocasiona el desarrollo crítico de la obra en torno a la investigación.

 

La contemplación es la que propone la articulación del discurso primero, puesto que contemplar entiende una fascinación por las cosas, rostros y paisajes.

En primera instancia el proceso reflexivo para la creación de obra surge en medio de la visita al inmueble de los años 20’, ubicado en la esquina norponiente de las calles República y Toesca, propiedad de la familia Heiremanns, posterior sede de la embajada de España entre los años 40’ y 60’, luego comprada por la Universidad de Chile en los años 70’ para ser sede de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Finalmente el inmueble expropiado durante la dictadura para instalar la oficina de la central de inteligencia militar CNI.

 

Es el último acontecimiento el que promueve la reflexión por medio de la indagación en el lugar y su transformación en el actual Museo de la Solidaridad, motivo que despierta la indagación de dicho lugar en un acto de curiosidad, que investiga y luego descubre una serie de indicios imborrables y que exponen los acontecimientos sucedidos en dicho espacio. La experiencia que promueve la observación de tales indicios, son en particular importantes para la creación de la obra, como también la incapacidad del tiempo de no lograr borrar el horror, reafirmando la carga del acontecimiento en los espacios.

 

La intuición primera surge desde la contemplación para luego indagar e investigar el territorio que será referente de la obra, lugar que proporciona a la vista una serie de indicios de su historia previa, huellas de conexiones telefónicas, retoques de pintura, manchas que son evidencias de una memoria latente y oculta, la cual por medio de la investigación logra aparecer en una suerte de procedimiento arqueológico, propio también del archivo.

 

Es importante también mencionar la relación que el inmueble tiene con su pasado académico, sede de una dependencia de la Universidad de Chile expropiada por la dictadura, no sólo como un acto que expresa supremacía y opresión ante la institución más representativa de un gobierno republicano, sino también, en la relación que ambas instituciones se caracterizan por ser contenedoras de información, por lo tanto la figura del archivo procede como común denominador e hilo conductor para la obra a realizar. “Fulbelt” se articula en relación al archivo y la fotografía, estando la imagen en relación a la representación y al registro. A partir de la recopilación de datos se reproduce la operación del archivo.

 

La obra fue expuesta en la Galería Gabriela Mistral y se emplazó en las dos salas de la siguiente manera. La primera sala contiene treinta tubos fluorescentes con adhesivos, instalados en dos muros y una caja de luz con vidrio espía, timer y fotografía. La imagen en el interior de la caja de luz es la fotografía de un tubo que proviene del exterior de la casa (ex CNI) y contiene en su interior un sin número de cables telefónicos por los cuales se intervenían las redes telefónicas.

 

En la pared los treinta tubos fluorescentes se dividen en tres grupos instalados de manera horizontal y cada uno de ellos contiene un texto adhesivo que indica las direcciones intervenidas por la policía política. De este modo se busca trasladar a la Galería la central de teléfonos que utilizaba la CNI para intervenir, escuchar y registrar todos las conversaciones.

 

En la segunda sala, en el perímetro 14 fotografías en blanco y negro que muestran los sitios en su estado actual (2004-2005) en los que tuvieron lugar una serie de acciones relacionadas con la operación “Fulbelt” y que conforman el archivo, instaladas cada una en bandejas de acero inoxidable. Las fotografías están sumergidas en agua y fijador fotográfico, el revelado hace retroceder el valor de la imagen hasta su desaparecimiento. Las bandejas están sobre 14 estructuras de fierro empotradas de forma horizontal al muro. Cada pieza está a un metro cincuenta del piso aproximadamente y cada bandeja es iluminada por un foco (par 16).

 

En el piso de la sala se proyecta desde un foco elipsoidal con filtro rojo grabado con la palabra “Fulbelt”, ubicado en posición cenital. En el muro de la sala perpendicular a las fotografías, una proyección de video del certificado de defunción de Salvador Allende traslapado con imágenes del inmueble en el estado previo al Museo, presenta la importancia del archivo como contenedor de la memoria, en este caso la clasificación del mismo como consignación de autoridad por su condición clasificatoria y de ocultamiento, que si bien expresan una clave de acceso a lo real, igualmente es una consignación del tiempo. La obra tensiona la significación del archivo, no sólo por la exposición del contenido que alude constantemente al poder o por la desclasificación del mismo como mecanismo de develamiento, sino también por el uso de la imagen como plataforma de banalización del recuerdo aludiendo eficazmente al olvido.

 

Las imágenes que se desvanecen en las bandejas de acero inoxidable aluden notablemente al encuentro de la memoria con el horror de la dictadura, la posibilidad del olvido y al encuentro del tiempo. También el contenedor forma parte de la instrumentalización de la misma, la forma aséptica que contiene la lógica científica del archivar, como dice Heidegger: “La ciencia no piensa” por ser un continuo de datos. “Que la ciencia no piense quiere decir no puede preguntar, no puede insistir en el estado abismal del pensamiento, aquello que da que pensar: la reserva, la huella o la memoria –el paradójico mantenerse en la retirada de la cosa y en ella esperar que se de lo grave ”1, en este caso la esencia de la técnica a la que alude Heidegger nos da el pie inicial para entender la ciencia como la pérdida de la capacidad de conmoción y del acontecimiento. Este estado se evidencia todavía más, con el continuo desvanecimiento de la imagen dentro del liquido fijador de las bandejas. Puesto que la fotografía, a diferencia de la imagen pictórica, es una analogon perfecto de la realidad que lo constituye, es la captura del tiempo real la idea de lo permanente, es la imagen fotográfica un registro que contiene una memoria análoga que ha suprimido el tiempo por medio de la reproducción mecánica, sin embargo es un instante, una fracción del tiempo que virtualmente ha desaparecido. Es por este mismo motivo la importancia de la contemplación de la imagen, su presencia virtual ya ha borrado su origen, la contemplación la trae nuevamente a la memoria, pero el líquido fijador la ha vuelto a borrar. “Velamiento que da (o devuelve) tiempo, que devela lo encriptado de la imagen, la fugacidad, es decir, la inevitable banalidad del acontecimiento”2.

 

La instalación culmina con la proyección flameante y pixelada del certificado de la autopsia del cadáver de Salvador Allende, mezclada con imágenes del inmueble en su condición de abandono. La exposición del texto constituye un develamiento importante dentro de la muestra, es la apropiación misma de veracidad de la muerte que provoca no sólo la fragilidad y pérdida de la memoria colectiva, sino también la apropiación de la racionalidad propia del poder político desarticulando.

 

El particular encuentro y exposición del archivo más importante de esta narración, es el certificado de autopsia de Salvador Allende que se apropia de lo inapropiable, la muerte, hecho que no sólo expone a modo de cartel la supuesta racionalización del archivo en cifra, sino también revela la banalidad del mismo acontecimiento: “la producción de banalidad para disolver el peso del acontecimiento que no es soportable porque no es accesible nunca sino sólo como deseo….”3. El archivo expuesto produce una pérdida encargándose de encriptar el olvido del deseo, es decir es inaccesible.

 

La nostalgia que produce el archivo está contenida por lo irreparable de la pérdida y la comprensión de la representación y es ella quien nos trae a la memoria el relato pasado en rescate contra el olvido. De ahí la paradoja de la desaparición de la imagen, la nostalgia.

 

Es importante mencionar que el motivo de la primera visita al inmueble, se debió al levantamiento del espacio (toma de medidas) para su futura reorganización y restauración en post del proyecto Museo, lo que originó en mí la primera inquietud previa a la construcción de la obra Fulbelt. ¿Logrará la institución clasificatoria del arte, maquillar el horror que estoy contemplando?.

 

 

1 BARRÍA, M.. Contemplar Variaciones Sobre el Tema del Archivo. En: Vogel, Patricio,

Catálogo Galería Gabriela Mistral, Fulbelt, archivo plataforma. Santiago, Chile, 2005. pp 4-23

2 op. Cit. p 21.

3 op. Cit. p 22