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Contemplar. Variaciones sobre el tema del archivo. (extracto)

Mauricio Barría

Sobre Fulbelt, archivo plataforma.

Marzo | march 2005.

Overtura.

 

Este texto se adelanta a algo que todavía no sucede. Contempla. Este texto imagina la puesta en espacio de un conjunto de operaciones ligadas por una sutil referencia a la experiencia de una casa. La casa sede actual de la fundación Salvador Allende, en otro tiempo cuartel general de la CNI. Vogel  contempla, escudriña  en esa especie de museo mental del horror la colección de indicios que den cuenta de tal. Escudriña lo que ya no hay, y sin embargo encuentra. El museo que ha de ser colisiona con el museo que de hecho es. Contempla los vidrios empavonados, los rastros de conexiones telefónicas, las ligeras manchas que no se borran y los retoques de pintura sobre-expuestos Pero también los cuartuchos secretos y subterráneos en los que la imaginación comienza a correr y desea huir.  Contempla, es decir, acopia en la lejanía del tiempo los indicios de un  relato que puede o no haber tenido lugar, pero cuya realidad poco interesan. Pero también, se hace cargo de la mudez y del desazón de reconocer la vocación de vacío de toda experiencia,  advertir con sobresalto esa falta de interés. Contemplar es fascinarse. Fascinarse por las cosas. Fascinarse por los rostros, fascinarse por los paisajes, fascinarse por el museo que puede ser todo paisaje, rostro o cosa cuando sólo se le contempla.

 

Este texto se adelanta a algo que todavía no sucede: una obra, una obra que sorprendentemente alude continuamente al museo sin  mencionarlo, y es que nosotros los modernos no podemos sino aludir continuamente al museo. A esta relación fascinada con el mundo, que los antiguos griegos denominaron  theoría y los latinos tradujeron por contemplatio, con ello los antiguos otorgaban una suerte de privilegio a la visualidad por sobre el resto de los sentidos. El placer de mirar -  sostiene  Aristóteles - proviene de la gran cantidad de detalles que nos brindan los ojos. El mundo es pues un gran teatro, es decir, un lugar donde algo se deja ver. Sin embargo para el mismo Aristóteles esta dispensa del ojo se origina en ua prohibición de ver. Se representa porque hay cosas que no soportamos ver directamente, es el caso de ciertos animales repugnantes, y para poder conocerlos recurrimos a la mímesis. Una imitación de esta manera debe cumplir con la exigencia de máxima fidelidad a su modelo, pero bastará que copie a penas sus contornos, sus volúmenes y colores, que acopie en definitiva el conjunto de caracteres que constituyen su forma  - su eidos -  su imagen. Sea como experiencia, sea como representación, el mundo esta ahí para ser visto. A la contemplación parece no escapar nada. Contemplar es, en definitiva,  fascinarse por la contemplación misma.

 

El proyecto Fulbelt de Patricio Vogel se articula en relación al eje temático archivo-fotografía. Fulbelt: nombre clave de las operaciones encubiertas para desestabilizar el gobierno de Allende, surge de una asociación de palabras. En el código de dos letras que la CIA daba a cada país, Chile era “FU” a lo que se agregó “BELT”; Belt:  cinturón;  pero también área o zona  y figurativamente rodeo. A partir de la recopilación de datos Vogel remeda la operación del archivo, para tensionar y en algún caso desmantelar la supuesta racionalidad que lo certificaría. Una obra  que expone además, su propio soporte como problema: las diferencias y convergencias entre archivo y fotografía, el requerimiento de uno sobre el otro y sus respectivos cumplimientos, en lo que yo llamaría un trabajo de variaciones 1  sobre un tema. Fulbelt es pues una variación sobre un mismo asunto: archivo y fotografía, lo que, sin embargo conduce a mi juicio al tema verdadero de esta instalación: la nostalgia y la inminencia de su perdida en la banalidad.

 

1ª variación: sobre el archivo

 

 “¿No es preciso comenzar por distinguir el archivo de aquello a lo que se lo ha reducido con demasiada frecuencia, en especial la experiencia de la memoria y el retorno al origen, mas también lo arcaico y lo arqueológico, el recuerdo o la excavación, en resumidas cuentas la búsqueda del tiempo perdido? Exterioridad de un lugar, puesta en obra topográfica de una técnica de consignación, constitución de una instancia y de un lugar de autoridad (el arconte, el arkhefon, es decir, frecuentemente el Estado, e incluso un Estado patriárquico o fratriárquico), tal sería la condición del archivo. Este no se entrega nunca, por tanto, en el transcurso de un acto de anámnesis intuitiva que resucitaría, viva, inocente o neutra, la originariedad de un acontecimiento.” (J. Derrida,  Mal de Archivo, p. 9)

 

La palabra archivo alude a la idea de un principio de mando (arché). El arconte dispone, a través de las palabras nombrando  Nombrar introduce un principio de comprensibilidad y una clave de acceso a lo real. Pero tal principio solo tiene fuerza en la medida que yace impreso y por ende localizado.: “No hay archivo sin el espaciamiento instituido de un lugar de impresión” Por eso archivo también alude al lugar del poder: y a su huella, el archivo es la impresión localizada de la palabra del mandante, que instaura (o imprime) a través de un conjunto de operaciones el sentido de las cosas.

 

Archivo viene a ser de este modo la culminación del pensamiento técnico. El archivo es la impresión del ordenamiento que ejecuta el lenguaje sobre el mundo. Impresión del lugar de las cosas por el lenguaje como archivo. La operación de este espaciamiento es el registro y clasificación de las cosas en clases , familias o tipos: la taxonomía científica.  Si bien, archivo consigna el mundo, debe así mismo también consignarse (clasificarse), esto es darse fuerza de ley. El archivo exige entonces un procedimiento de legitimación,. pero a la vez el borramiento de tal procedimiento, es decir la encriptación de la clave de su edición. A través de este procedimiento de silenciamiento de su constitución el archivo trasiega el saber en información, dándole lugar como registro frigorizado de hechos purificados de su contextos: “su discurso versa, ante todo, sobre el almacenamiento de las «impresiones» y el cifrado de las inscripciones, mas también sobre la censura y la represión, la supresión y la lectura de los registros.”  (Derrida, p.10) (El subrayado es mío). Pero principalmente lo que debe olvidar el archivo es una cierta relación con el tiempo. Archivo es por sobre todo una consignación del tiempo. Debe desclasificar el tiempo. En Que quiere decir pensar M. Heidegger sintetiza esta culminación en la notable frase “La ciencia no piensa” Que la ciencia no piense significa que no es capaz de saltar (o sobresaltarse). Porque es cálculo continuo de un modulo. Establece con el mundo una relación frontal y exige de él la evidencia prístina de una prueba. Pero sólo yace frontal aquello que previamente se la ha dispuesto de ese modo. La naturaleza como existencia es el modo de ser totalmente frontal y en ese sentido disponible, disponible a la mirada, disponible a la mano.. La ciencia no piensa quiere decir no puede preguntar, no puede insistir en el estado abismal del pensamiento, aquello que da que pensar: la reserva, la huella de la resaca sobre la arena. La huella, la memoria, el paradójico mantenerse en la retirada de la cosa y en ella esperar que se de lo grave. En la retirada, lo oculto de la época, según Heidegger, cobra peso el tiempo. El archivo no entiende la memoria, sino sólo como inventario, porque entiende el tiempo como continua actualización de un banco de datos, entonces desatiende lo que se oculta y no por ineficiencia, todo lo contrario en ello radica su máxima eficacia. Esto es lo que Heidegger denomina esencia de la técnica, una pérdida de la capacidad de conmoción, de extrañamiento ante el mundo, pero por sobre todo perdida de nuestra relación finita con él, de su acontecimiento.

 

Lo que resta a esta desafección del mundo es un tipo de pensamiento unilateral que homogeniza la experiencia como representación. Que no piense la ciencia no significa que no constituya un tipo de actividad intelectual, el peligro de la ciencia, sostendrá el pensador alemán,  es pretender pensar unilateralmente el mundo: de ahí su exigencia de demostrar a través de la lógica y el cálculo. Pero a la base de un pensamiento unilateral se encuentra la opinión uniforme que aplana las diferencias haciendo aparecer todo de la misma forma: “Todo queda nivelado en un único nivel. Se tiene sobre cualquier cosa una misma opinión según la misma manera de opinar” (Heidegger, p.37).

 

Ahora bien, esta operación efectuada sobre el espacio es lo que podría definir al museo. El archivo se establece en el museo como el lugar de la consigna, en el que acomete su reserva y reunión. Pero produciendo el olvido referido más arriba. El museo es ya en sí mismo archivo: un espacio irrupto, una arquitectura geométrica que encierra un relato disponible de la historia que se ofrece al uso y usufructo de una industria cultural a condición de esconder  su edición (o decisión) política,  en fin a condición de no cargar el mundo como acontecimiento.

Es evidente que si algo no es el museo es un lugar del acontecimiento.

 

Si el museo es archivo, lo es del acontecimiento, entonces, la historia como archivo implica una doble perdida, la perdida de su densidad, de su peso. Pero también  - y ya lo veremos -    la perdida de esta perdida.  En ello radica el peligro de esta tendencia tan actual de transforma los espacios del horror en museos de rememoración: Villa Grimaldi o Auschwitz.(otros ejemplos) Como lo señala P. Virilio en El procedimiento Silencio, hay en estas operaciones cierta saturación del signo, cierto exceso consignado o falta institucionalizada del silencio que tiende a repetir la acción masificadora del fascismo, y a desactivar estos dispositivos críticos.

 

La obra de Patricio Vogel busca tensionar este carácter perplejante del archivo exponiendo irónicamente su edición. Por ejemplo en la sala uno Vogel nos invita a contemplar:  “Una  caja de luz de 105cmx140cm. caja de luz con vidrio espía y timer. instalada en el suelo, que refleja la sala y proyecta una imagen. La imagen que esta en su interior es la fotografía de un tubo que proviene del interior de la casa (consignada anteriormente) y que contiene los cables de teléfonos intervenidos por la CNI. En la pared se instalan 33 tubos fluorescentes divididos en grupos de 11, dispuestos en forma horizontal. Cada tubo, tiene un texto adhesivo que indica las direcciones intervenidas: “Avenida providencia del 1.000 al 1.700”. De este modo se busca  trasladar a la galería la central de teléfonos que utilizaba la CNI en esa casa” 2

 

Reconstruir la central telefónica el entramado tentacular de cables y pequeños ...en los que se “pinchaban” los números telefónicos para ser intervenidos. Lo que se pone en juego aquí es el elemento de azar que acompaña al aparato de vigilancia, registro y conservación que compone un archivo, y al hacerlo visible desmantela la presunción de racionalidad que lo habilita. Anatomiza ....

 

¿Y la fotografía?

La fotografía es el soporte medular del archivo.

 

 

1. “La variación es una técnica que permite modificar un tema musical desde un punto de vista melódico, rítmico, armónico y contrapuntístico.” (Enciclopedia de la Música(1967), Frank Onnen, Madrid, Afrodisio Aguado editores)

 

2  Descripción sacada del proyecto del artista.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOGEL

visual artist | chilean contemporary art.

patricio.vogel@gmail.com